Dificultades de Comunicación y Relación

La comunicación es la base de las relaciones sociales. Si falla suelen fallar las relaciones. Un gesto, una mirada, una palabra pueden producir en nosotros una gran alegría o un inmenso dolor.

Comunicarnos con nuestros semejantes no suele ser tarea fácil. Nuestra historia biográfica, vivencias, la calidad de las relaciones que hemos establecido con anterioridad, las ideas aprendidas, inseguridades, temores… condicionan en gran medida la forma de entender el mundo, interior y exterior, y de relacionarnos con demás. Solemos proyectar en los demás lo que está dentro de nosotros y esto suele dificultar escuchar y ser escuchados, entender y ser entendidos.

Cuando nuestros deseos, necesidades, inquietudes tropiezan con las del otro, cuando nuestra forma de entender el mundo choca, cuando nos sentimos cuestionados o amenazados, cuando nos sentimos tan inseguros que no somos capaces de expresar lo que sentimos, surgen los problemas. Aparecen las exigencias, el ataque, la necesidad de autoformación, el aislamiento, la culpabilidad, el rencor…

Si una y otra vez se repiten en la relación con los demás las mismas dificultades es el momento de parar, preguntarse y comprender que tienen que ver con nosotros y tratar de resolverlas.